Errores de primeriza

Después de 3 años desde que nació Trianita, he ido acumulando una serie de errores que cometí como madre primeriza y que ahora me hacen reirme mucho porque son cosas que nos pasan a muchas.

ROPA:

La primera de ellas es la locura de ropa que se compra para el primer bebé. Entre lo que compró mi madre, lo que compré yo, lo que compró maridin (que descambie la mitad jajaja) y lo que me regalaron… Trianita tenía un armario el doble que el mío, y para qué? para usar cada cosa 1 o 2 veces! Pero eso con el primero te da igual (aunque en silencio pienses que vaya manera de gastar de dinero).

CARRITO:

Después llega la elección del carrito. En esto tengo el premio a la menos informada! jajaja Después de mirar varios en El Corte Ingles (Wallapop ni me lo descargué), elegimos el Jané Muum. Que estaba muy bien peeeero la risa llega cuando me dice el dependiente que para llevar el maxicosi en el coche, necesitaba una base isofix. Como mis padres viven en Madrid, maridin en Sevilla y yo a caballo, compré 3 bases para cada uno de los 3 coches! y, ¿por qué? Pues porque no sabía que el maxicosi se podía enganchar solamente con el cinturón! jajaja.. Encima, ingenua de mí, pensé que esa base servía después para una supuesta silla de coche. Total, 330€ que tiré a la basura y que en 7 meses no me sirvieron para nada.

CUNA:

En esto, aunque al final hice lo correcto, tengo que decir que fui a por lo menos 8 tiendas a ver cunas de bebés. Maridín vino a una tienda en Las Rozas y me dijo que ya no iba a más jajaja.. todas tenía un pero. Y por supuesto de los 180€ no bajaba ninguna. Mira que me decía “la de Ikea es estupenda”, pero yo erre que erre. Quería “la cuna”. Cuando ya estaba mareadita de tantas cunas que había visto, decidí ir a Ikea. ¿qué pasó? Pues que la cuna sencilla que tienen de barritas era perfecta! y 50€. Le compramos un colchon estupendo en El Corte Inglés y hasta hoy, que la sigue usando Alvarito.

CHISMES VARIOS:

A medida que iba creciendo, me fueron prestando un monton de juguetes que algunos estaban genial, pero otros ocupaban más que la mesa del comedor (jaja, tengo influencia andaluza a la hora de exagerar). Total, que al cabo de máximo, un mes, ya no los usaba. Y parecía que iba a montar una guardería.

PARA COMER:

No se si os ha pasado, pero para el momento papillas, me dejé en Amazon la mitad del riñón. Compré baberos con mangas, sin mangas, cucharas donde metias la papilla dentro e ibas apretando a medida que comía, cucharas pequeñas, medianas, grandes. Cucharas que cambiaban de color cuando la comida estaba demasiado caliente… Un sin fin de cosas que se esfumaron cuando la pediatra me dijo “los bebés se aburren comiendo. Dale con una cuchara grande y que coma medio rapidito” jajaja…

Podría seguir esta interminable lista de cosas que he acabado donando, que no he usado casi nada y que con Alvarito ni eché de menos. Pero hay que cometer estos errores para reirte un poco y darte cuenta que necesitamos mucho menos.