Un mal día

Ayer me levanté sin dormir prácticamente. Álvarito lleva una temporada que se despierta llorando y despierta a su hermana. Entonces tenemos la noche asegurada. Trianita tuvo un berrinche a la .130 de la mañana, inconsolable y se autodespertaban los dos. Maridin tuvo la loca idea (que luego no resultó ser tan loca), de subirla en el coche a las 2am para dar un paseo para distraerla de su rabieta. Volvió super tranquilita y se quedó dormida. Yo no me lo podía creer. Pero el niño siguió llorando hasta las 4am. Solo lloraba cada 15 minutos y se le pasaba haciéndole “shhhh” jajaja… aun así, no pegamos ojo.

Al despertarme, otra vez… Tri no quería desayunar, ni vestirse. Yo como si hubiera echado la noche en blanco queriendo hacer bomba de humo…

Cuando volví del cole, me puse un café y quise trabajar. Se me caían las lágrimas de sueño. No podía, pero tampoco me quería meter en la cama y perder la mañana, así que me puse a pintar una enredadera que compré hace 5 meses y no le había metido mano! jajaja…

Eché la mañana como pude y a la hora de la siesta caí rendida. Cogí fuerzas y para el parque. Pero por la noche, Tri (que acaba muerta por el cole), le dio porque no quería cenar. No había manera… y claro yo que seguí sin mucha fuerza, no sabía qué hacer. Tiraba la pasta, casi tira la leche, sin parar de llorar y contagiando el llanto a Alvarito. Me costó la vida acabar el día, de hecho, tenía un dolor enorme en la boca del estómago, que me lo quité soltando unas lagrimitas después de acostarlos.

No sabía qué hacer. La hora de la cena cada vez se me atragantaba más, porque casi siempre hay berrinches, así que después de llorar un poco para quitar el dolor de estómago, decidí que iba a hacer un menú super sencillito con cosas que les gusta comer, para que ese momento ni me angustie a mi, ni a ellos. Abajo pongo el resultado.

Para mí es muy importante contarlo, hablar con mis amigas y preguntar consejos, cosas que les funcionan y en base a eso hallar la solución que mejor me funciona a mí. En este caso hablé con Ana, una amiga que tiene 4 niños y me dijo “Tri, pon un menú sencillito y disfruta de la cena. Ya irán comiendo verduritas poco a poco”. Así hice.

Gracias Ana!